
Every word is a seed. Every story is a map.
About Samuel Cartes
Samuel Cartes is a Chilean-American author and poet based in New York. His work blends honesty, faith, and reflection, exploring love, family, and redemption. In addition to his poems, Samuel is the author of El Monito Perdido, the first in his upcoming children’s series that celebrates empathy, courage, and the lessons of everyday life.
ode to my New York deli
A heartfelt poem for the neighborhood deli that feels like family. It celebrates the warmth, humor, and small acts of kindness found between coffee cups and breakfast sandwiches in the heart of New York City. Written in English, Spanish, and Arabic, this poem celebrates the warmth of New York’s immigrant heart. It captures a deli where cultures blend through coffee, laughter, and faith, honoring the Arabic and Spanish communities that make this city feel like home.
Gods brave child

God’s Brave ChildThere was no cry,
no glorious song of new life,
only silence.
A silence so deep
it bent the walls of the room
and stopped time itself.You came to us,
my son,
not wrapped in light but in shadow,
your chest still as stone,
your skin the color of storms.
The nurses moved like hurried angels,
their voices trembling,
their hands turned into prayers.Your mother,
my Hannah,
the mountain of my heart,
wept in a language only mothers know,
a sound that tore my soul.
A hand touched my shoulder,
softly,
as if saying without words, prepare yourself.And I,
not knowing what else to do,
prayed.
Not with perfect phrases,
but with the trembling of one
who clings to hope.
I asked God,
with all my being,
to give you life.Before I could finish amen,
a cry broke through the air:
“He’s breathing.”
And the world began to turn again.They placed you on your mother’s chest,
skin to skin,
and her tears baptized you.
Love decided to stay in that instant.
You drank for the first time,
and in that sip,
the universe healed itself.They took you to the room of machines,
but I followed,
as a shadow follows the light.
Your hand, so small,
closed around my finger,
and in that touch
was all the strength of Heaven.Days passed,
nights folded into prayers.
Your mother rested,
dreaming of milk and moonlight,
and I kept watch,
listening to the rise and fall of your chest,
that rhythm of grace.When at last we returned to her arms,
the circle was complete.
She nursed you,
her eyes shining with gratitude,
and I, sleepless for three days,
looked at you both,
my heart split in love,
yet whole in faith.Your first breath taught me
that true joy
is born at the edge of a miracle,
in that place where life and loss
touch for a moment,
and God answers.For my son, whose first breath was a miracle,
and whose strength taught us to believe again.⸻About the AuthorSamuel Cartes is a Chilean American writer of children’s stories, poems, and essays.
His work often explores belonging, family, and the search for meaning in everyday life.
When he is not writing, he is busy being a father, a dreamer of new projects, and a wanderer of New York in search of good coffee and inspiration.© 2025 Samuel Cartes. Todos los derechos reservados.
Carta a mi Nataliya

Carta a Mi NataliyaNo supe qué era el miedo
hasta el día en que me dijiste que venías al mundo.
Yo era joven,
con los bolsillos llenos de sueños rotos,
pero sin la sabiduría para sostener el milagro.Pensé que estaba condenado,
pero llegaste tú,
y con tu primer llanto
rompiste la condena del hombre que no entendía el amor.Me dijeron que serías niña,
y tuve miedo,
porque no sabía cómo amar sin controlar,
sin imponer mi voz de hierro.
Pero cuando te vi,
tan pequeña,
tan infinita,
supe que Dios me había entregado una diosa en miniatura,
mi maestra,
mi espejo.Te di un nombre,
te di mi apellido,
y pensé que eso bastaba para ser padre.
Qué poco entendía.Tú me enseñaste el color rosado,
las tazas diminutas de té,
las tiendas donde el brillo se convierte en sonrisa.
Contigo aprendí a ser suave,
a dejar que el mundo fuera tierno por un instante.Eras mi sol,
ese sol que yo no veía
porque vivía detrás de mis nubes.
Pero tú, con tus manitas,
las apartaste una por una
y me enseñaste la luz.Y aun así fallé.
Fallé a tu madre,
y al fallarle a ella te perdí a ti.
No comprendí que ella fue el puente,
la creadora,
la portadora de lo divino.Desde entonces cargo una herida
que no se ve pero sangra cada día.
Una herida que no cicatriza,
solo aprende a doler en silencio.He llorado tanto
que mis lágrimas ya no pesan,
se convirtieron en parte de mi respiración.
Te lloro sin ruido,
como se llora un país perdido.Si algún día lees esto,
y el fuego del pasado todavía arde,
solo quiero que sepas
que mi amor por ti nunca conoció frontera.
Que si me odias,
entenderé.
Pero si alguna vez me recuerdas,
que sea con la certeza
de que te amé desde el primer segundo,
y que sigo amándote en cada amanecer
donde no estás.Porque amarte, mi niña,
es imposible de detener.
Ni el tiempo,
ni la distancia,
ni mis errores
han podido apagar ese fuego.Y cuando llegue el día,
cuando la vida te permita mirar hacia atrás,
aquí estaré,
esperando,
no como un fantasma,
sino como un padre
que aprendió demasiado tarde
que el amor verdadero
no se exige,
solo se honra.Te ama,
Papá.Sobre el AutorSamuel Cartes es un escritor chileno-estadounidense de cuentos infantiles, poemas y ensayos.
Su obra explora la familia, la redención y la búsqueda del amor a través del tiempo.
Cuando no está escribiendo, es padre, soñador y caminante, siempre buscando historias que curen y palabras que perdonen.© 2025 Samuel Cartes. Todos los derechos reservados.
La Hannah

La HannahTe miro, mi flor,
y me pierdo en la caída de tu pelo castaño contra tu piel clara,
como noche que abraza al amanecer.Cuando tu pelo me toca,
el mundo se queda quieto,
como si hasta el viento quisiera mirarte.Tus ojos verdes me quiebran, tu risa me levanta.Tus vestidos de flores no solo me debilitan,
me recuerdan que la belleza puede ser feroz,
y aun así dulce en mis manos.Nos conocimos en puro fuego,
y en las pruebas,
hombro a hombro,
fuimos más duros que la piedra.Has sido mi refugio en la tormenta,
y mi compañera en la batalla.Contigo aprendí que el amor también es resistencia.Sin ti sería apenas sombra.Podría existir sin ti, pero sería otra vida,
más pequeña,
más vacía,
sin color.Contigo soy fuego entero,
luz que no se apaga,
hombre que se rinde solo al amor.Eres la flor que nunca se rinde,
la que camina con gracia por el día
y me vuelve a elegir en la noche.
Siempre tuyo, siempre contigo.Te quiero mucho, mi americana.⸻Sobre el autorSamuel Cartes es un escritor chileno-estadounidense de cuentos infantiles, poemas y ensayos.
Su obra explora el sentido de pertenencia, la familia y la belleza silenciosa de la vida cotidiana.
Cuando no está escribiendo, es papá, soñador de nuevos proyectos o un caminante de Nueva York en busca de buen café e inspiración.Esta pieza está dedicada a su esposa, Hannah, el corazón detrás de cada palabra.© 2025 Samuel Cartes. Todos los derechos reservados.
About Samuel Cartes
Samuel Cartes is a Chilean American writer and poet living in New York who also writes in Spanish and Arabic. His poems explore the beauty and pain of being human, touching on love, faith, loss, and forgiveness.After taking writing and Arabic courses in New York City, Samuel began using poetry to understand life and to give meaning to his experiences. His writing reflects both his Chilean roots and the rhythm of New York City, blending spirituality, family, and reflection.Beyond poetry, Samuel writes children’s books filled with warmth and purpose. His debut, El Monito Perdido (“The Lost Little Monkey”), tells the story of courage, empathy, and finding one’s way home. The book will be available on Amazon starting December 1, 2025. His future works will continue to teach children about kindness, compassion, and faith through stories that inspire both parents and young readers.When he is not writing, Samuel is a father, dreamer, and believer in small miracles. He spends his days creating, learning, and finding stories hidden in ordinary life.
Ode to my New York deli
It smells of coffee
of a morning still holding its breath
until I walk in
and the silence breaksArab embraces
laughter leaping over the counter
warm kisses from Egypt wrapped in a clear
AlhamdulilahI always order the same thing
and somehow they always remember
as if my hunger were written
into the day’s routineOnce Mohammad took my face
and kissed it with joy
unexpected
and yetthe kind of tenderness
one never forgetsWith a smile deep as light over water
he told me We are brothers
and the love in his voice
seemed to rise from his skin
like heat in summerBetween Arabic Spanish and English
my words weave cultures
from Inshallah
to the soft Latin vowels
that taste like homeAnd here between fresh bread and familiar voices
I understand I was not only looking for a deli
I was looking for a place that could name mea small country
where every accent in the world
has a seat at the table
Oda a mi deli de Nueva York
Huele a café,
a una mañana que aún guarda su aliento,
hasta que entro
y el silencio se rompe
abrazos de los árabes,
risas que saltan sobre el mostrador,
besos cálidos de Egipto envueltos en un claro
"Alhamdulilah."Siempre pido lo mismo,
y, de algún modo, ellos siempre lo recuerdan,
como si mi hambre estuviera escrita
en la rutina del día.Mohammad una vez tomó mi rostro
y lo besó con alegría
inesperado,
y sin embargo,
la clase de ternura
que uno nunca olvida.
Con una sonrisa profunda como la luz sobre el agua,
me dijo: "Somos hermanos,"
y el amor en su voz
parecía elevarse de su piel
como el calor en verano.Entre árabe, español e inglés,
mis palabras tejen culturas,
desde el "Inshallah"
hasta las suaves vocales latinas
que saben a hogar.
Y aquí, entre pan fresco y voces familiares,
entiendo que no sólo buscaba un deli.
Buscaba un lugar que pudiera nombrarme,
un pequeño país
donde cada acento del mundo
tiene un asiento en la mesa.Sobre el autor Samuel CartesEscritor chileno-estadounidense de cuentos infantiles, poemas y ensayos.
La obra de Samuel suele explorar el sentido de pertenencia, la familia y la búsqueda de significado en la vida cotidiana. Cuando no está escribiendo, esta ocupado siendo papá, soñador, y fanático de las picadas neoyorquinas donde siempre termina pidiendo
lo mismo.
قصيدة إلى ديلي في نيويورك
تفوح رائحة القهوة،
صباحٌ ما زال يحتفظ بأنفاسه
إلى أن أدخل
فينكسر الصمت
بعناق العرب.ضحكاتٌ تقفز فوق الطاولة،
وقبلاتٌ دافئة من مصر
يلفها “الحمد لله” صافٍ وواضح.دائمًا أطلب الشيء نفسه،
ومع ذلك يتذكرونه دائمًا،
كأن جوعي مكتوب
في روتين النهار.ذات مرة، أخذ محمد وجهي
وقبّله بفرح،
كان ذلك غير متوقع،
ومع ذلك
نوع من الحنان
الذي لا يُنسى أبدًا.بابتسامةٍ عميقة،
كضوءٍ على صفحة الماء،
قال لي: “نحن إخوة”،
وكان الحب في صوته
يعلو من جلده
كما يعلو حر الصيف.بين العربية والإسبانية والإنجليزية،
تنسج كلماتي الثقافات،
من “إن شاء الله”
إلى الحروف اللاتينية الناعمة
التي يتذوقها القلب كطعم البيت.وهنا، بين الخبز الطازج والأصوات المألوفة،
أدرك أنني لم أكن أبحث عن ديلي فقط،
كنت أبحث عن مكانٍ يسمّيني،
وطنٍ صغير
يجلس فيه كل لهجة في العالم
على نفس المائدة.© 2025 Samuel Cartes. Todos los derechos reservados.
El Monito Perdido
by Samuel CartesEl Monito Perdido began as a dream that stayed with me long after I woke. It became the spark that led me to write children’s books in Spanish to help my son and other young readers learn languages through warmth, curiosity, and imagination.This series is my promise. Every story will be written in Spanish, English, Arabic, and more languages in the future. I want every child, no matter where they are from, to feel seen and inspired to explore the world around them.Through the journey of a lost little monkey and a brave young boy, readers will discover courage, kindness, and understanding. My goal is to awaken curiosity about animals, cultures, and careers, and to help raise a generation that is not afraid of the unknown but open to learning, empathy, and love.El Monito Perdido will be available on Amazon starting December 1, 2025.© 2025 Samuel Cartes. Todos los derechos reservados.